domingo, 1 de septiembre de 2013

THOMAS SCHALLER, UN MAESTRO DE LA ACUARELA







En el número 17 de la revista  l’Art de l’Aquarelle se publicó una interesante entrevista con Thomas Schaller, un arquitecto convertido en excelente acuarelista, autor de varios libros y profesor en innumerables talleres, tanto en América como en Europa.
Llegó a la acuarela a través del dibujo de arquitectura y le interesa especialmente el paisaje urbano, que interpreta de una forma muy peculiar.
Me ha parecido que dice muchas cosas interesantes, útiles para todos.

Algunas de sus  declaraciones son:
“Es evidente que en una acuarela la luz no existe si no hay otras zonas en sombra. (…) Una vez que he identificado  en una composición las zonas más luminosas, les doy vida yuxtaponiéndoles otras zonas oscuras y neutras.  Lo que ocurre en esas zonas, en términos de contenido y de tema, es menos importante  que los contrastes de tonos y de valores. Así, siempre elimino los detalles menos importantes de mis obras y prefiero concentrarme en los contrastes, casi abstractos de oscuro y claro. Dicho de otra forma, siempre es eficaz que una pequeña  zona de la pintura  esté más detallada que el resto: eso permite atraer la mirada del espectador, en detrimento de otras zonas  de menor importancia”

 “Dentro de una misma pintura, suelo utilizar muy a menudo todas las técnicas que me ofrece la acuarela, desde la transparencia del húmedo sobre húmedo hasta la opacidad del seco sobre seco.”

“Cuando me he familiarizado con las posibilidades de diseño que ofrece la acuarela, es decir, concentrándome más en las formas y los tonos que en la línea, los contornos se han convertido casi en una obsesión. Una línea dura va a atraer directamente la mirada del espectador. Una de las grandes ventajas de la acuarela es su capacidad para crear maravillosamente las transiciones entre una parte muy densa y elaborada  y otras difusas y sugeridas. Para un acuarelista, uno de los grandes placeres  consiste en jugar con esta característica de la acuarela: dirigir la mirada del  espectador hacia donde quieres que vaya  y hacerle sobrevolar los lugares en que no quiere que se detenga. Para mí, en la gran coreografía sutil que es una acuarela, no hay nada más mágico que esta alternancia de contornos que aparecen y desaparecen al ritmo de la danza que  quieres imprimir sobre la retina del espectador mientras él intenta descifrar los misterios de la pintura que se ofrece a sus ojos”.
 
“Mi trabajo más reciente es más gestual y expresivo que mis obras anteriores. Mis pinturas de arquitectura eran generalmente más rígidas y tradicionales en su técnica. Pero a lo largo de los años he experimentado  diferentes técnicas. Hoy día empleo en algunos lugares pigmentos opacos  y  semiopacos  dentro de una pintura globalmente transparente. Actúo  así  porque pienso que una pintura es más eficaz y teatral si el artista recurre a un máximo de técnicas distintas,  desde el mojado sobre mojado hasta el seco sobre seco. Por ejemplo, se obtienen efectos magníficos cuando los pigmentos pesados y semi-opacos se arrojan sobre una aguada transparente a base de pigmentos más ligeros”.

No emplea líquido enmascarador: “Siempre intento terminar mis pinturas de una tacada, trabajándolas en húmedo y semi-húmedo. Emplear el líquido enmascarador  significa a menudo tener que recurrir a capas múltiples de lavados, lo que a su vez implica un tiempo de secado entre cada lavado. Actualmente me gusta el desafío de una pintura rápida reservando los blancos”.

“Como todos los que pintan en acuarela saben bien, yo diría que la acuarela posee una voluntad propia. Al principio, se intenta luchar contra esta característica, mientras que con el tiempo se aprende a rendir las armas y los resultados son generalmente mucho mejores. Sólo así puede operar la magia, cuando se escucha a la pintura. Si sabéis escuchar atentamente será vuestra  pintura la que os dirá dónde quiere ir y dónde no quiere ir. Hay una gran cantidad de factores que influyen en una acuarela en curso: el clima, la forma en que se comporta el papel, la cantidad de café que tomaste por la mañana…nunca hay dos pintura idénticas.
Yo  suelo  comenzar con una idea bastante clara en la cabeza  de la historia que  quiero  contar, pero muy a menudo, a medida que la sesión avanza, sobrevienen cosas inesperadas, que ninguna preparación hubiera podido anticipar. Con el tiempo, he aprendido a ver estos “accidentes” como cosas buenas, así que les dejo que ocurran”.

SUS MATERIALES:
PAPEL: Emplea papel de 300 gr., de grano grueso, de las marcas Saunders Waterford, Arches y Fabriano Artistico.
PINTURAS: Sus marcas preferidas son Holbein, Winsor & Newton y Daniel Smith.
PALETA BÁSICA: ocre amarillo, rojo claro, tierra de Siena tostada, naranja de cadmio, laca de granza, carmín de alizarina, turquesa de cobalto, azul cobalto, azul ultramar, tinta neutra.
OTROS COLORES: amarillo de Nápoles,  verditer bleu, lavande, violet mineral, rojo de cadmio claro y amarillo de cadmio claro.




No hay comentarios:

Publicar un comentario