LOS MATERIALES EN LA ACUARELA (1): PAPEL Y PINCELES
En todos los manuales de acuarela hay un capítulo inicial
dedicado a los materiales, en el que nos hablan del papel, los pinceles y el
color.
La elección del papel
no es demasiado difícil, ya que la cuestión se limita a probar los
mejores papeles del mercado, que son
principalmente los de 300 gr (300 g/m2-140 lbs), prensado en frío (cold
pressed), de las marcas Arches,
Fabriano y Saunders Waterford. Merece la pena invertir en un buen
papel y, creo que, según declaración de
la mayoría de los acuarelistas, el más usado es el papel de la marca Arches,
que es verdaderamente resistente y se presta a todo tipo de técnicas.
La elección entre papel liso o rugoso, de grano fino o de
grano grueso, depende del gusto de cada uno y sobre todo del tema elegido y su
tratamiento. Si se quiere pintar de forma hiperrealista o con mucho detalle, está
claro que será necesario un papel de grano fino y si el estilo es por el
contrario suelto y rápido, será mejor un papel de grano grueso.
La evolución normal de un acuarelista es que empiece usando
papel de grano fino y después se pase al de grano grueso, a medida que su
estilo se va haciendo más suelto.
Lo mismo ocurre con los pinceles, que empiezan siendo
finos y van haciéndose cada vez más
grandes conforme se va adquiriendo mayor soltura. En You Tube hay algún vídeo
de un acuarelista oriental que ¡pinta con una escoba!
Lo mismo hacen Josep Zbukwik y Herman Pekel en el vídeo
denominado The Big Picture, que
pintan entre los dos.
LOS MATERIALES EN LA ACUARELA (2): LA PALETA

También han quedado recogidas las paletas de acuarelistas
notables en muchas de las entradas
anteriores del blog, como son las de Robert Wade, Castagnet, Zbukwik, Schaller y otros.
En lo que a la elección de los colores se refiere, cada
pintor tiene los suyos favoritos y son los que nos va a recomendar, pero lo mejor es ir conociendo
uno mismo los colores poco a poco y hacernos con nuestra propia paleta.
Lo que es verdaderamente importante es conocer cómo se comportan los colores con los que estamos trabajando y
eso sólo se consigue estudiando sus características y observándolos en la
práctica una y otra vez.
Una paleta básica a manera de punto de partida podría
componerse, en mi opinión, de los
siguientes colores, todos en tubo y de Winsor & Newton:
Aureolin
Amarillo de Cadmio
(opaco)
Amarillo limón (opaco)
Siena Natural
Siena Tostada
Rojo de Cadmio (opaco)
Carmín Alizarina
Rosa Permanente
Verde Savia Permanente
Azul Cobalto
Azul Ultramar
Winsor Violet
Por ejemplo, el Rosa
Permanente puede ser muy útil para pintar flores, pero innecesario a lo mejor en algún tipo de paisaje.
Algunas ideas al respecto, sobre todo para los principiantes,
son:
- Emplear siempre acuarela de tubo y recién exprimida, sin aprovechar los restos secos de la sesión anterior.
- Empezar con unos pocos colores, procurando familiarizarnos con ellos, mezclándolos de forma que consigamos los colores necesarios en cada momento. Así se aprende el comportamiento de cada uno. Hay que dejarse llevar por la intuición, pensar en los componentes de cada color que estemos buscando para deducir qué mezclas debemos hacer.
- No es necesario emplear solo colores transparentes, sino que lo fundamental es que conozcamos cada uno de los colores que estamos usando y cómo es su comportamiento y así sabremos emplearlos según nuestra conveniencia, ya que a veces los opacos o los colores granulados tienen también sus ventajas.En cada acuarela que hagamos, procuramos usar un número limitado de colores, porque así el cuadro final tiene una coherencia y una entonación propia, no es una mezcla abigarrada de unos colores y otros.
- Además, usando pocos colores que se comporten bien unos con otros se consigue un efecto más limpio, más armónico, fundamental para un buen resultado.
En la entrada de este blog de 1 de agosto de 2011 hay una serie de paletas de pocos colores, propuestas por Nita Leland, que funcionan perfectamente.
- Mezclar en muchas ocasiones los colores sobre el papel, no en la paleta. Así se obtienen efectos más vivos y limpios.
- Mantener el color vivo y variado, cambiando sutilmente las mezclas, dentro de la misma gama, pero introduciendo siempre variedad y riqueza en el color.
- Los colores opacos hay que emplearlos con mucha agua si estamos comenzando el cuadro. Pueden ser más densos al final, pero no se les deben superponer otros colores, porque queda sucio.
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